Por Néstor Estévez
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La Feria del Chivo Liniero comenzó como muchas iniciativas, sin mayores pretensiones. Cuenta Félix Colón, productor agropecuario y presidente del comité organizador, que en su tiempo de estudiante tuvo una idea: reunir a su comunidad alrededor de una tradición que todos conocían, el chivo liniero. La compartió con compañeros de estudios y encontró oídos atentos. Aquella conversación, sumada al esfuerzo de muchas personas, terminó convertida en la Feria del Chivo Liniero, en Hato del Medio Arriba, en la provincia Montecristi.

Según rememora, al principio, la iniciativa buscaba reunir fondos para construir la Casa Club comunitaria, pero con el tiempo fue creciendo. Hoy, en su duodécima edición, la feria celebra la crianza del chivo y los platos tradicionales, pero además abre una pregunta importante: ¿qué puede ganar una comunidad cuando se une para mostrar lo mejor de su tierra?

Pensemos en un pequeño criador que cuida sus animales durante meses. En la feria puede conocer compradores, conversar con otros productores y aprender nuevas formas de mejorar su trabajo. Un encuentro así puede ayudarlo a vender mejor y a encontrar clientes después de la fiesta. Por eso, la feria representa mucho más que oportunidad de ventas.

Feria de oportunidades

El chivo preparado al estilo liniero cuenta una historia de familia, trabajo y sabor. En esta feria, una cocinera puede dar a conocer su sazón; un joven puede aprender a preparar alimentos con higiene; un pequeño negocio puede ofrecer sus productos a más personas. La gastronomía puede crear ingresos y empleo.

El movimiento puede alcanzar a otros vecinos: a quienes venden frutas, ofrecen transporte, fabrican artesanías o atienden visitantes. Si la comunidad se organiza, el dinero que trae la feria puede circular entre muchas manos. Así, una tradición se convierte en una puerta para mejorar la vida diaria, especialmente de las familias que viven del campo.

Pero hay otra riqueza que no se guarda en los bolsillos. Cuando alguien explica cómo se cría el chivo o comparte una receta, entrega conocimientos que no aparecen en cualquier libro. Y cuando alguien escucha, ayuda a organizar y cuenta estas historias en redes sociales, mantiene viva la identidad de la Línea Noroeste.

Esfuerzo articulado

La Feria suele involucrar a toda la comunidad. Esa oportunidad podría servir para que estudiantes entrevisten a criadores, registren recetas y ayuden a orientar visitantes o crear mensajes para promover temas de interés. Así aprenderían que su comunidad guarda conocimientos valiosos y que estudiar también sirve para hacerla prosperar cada día.

Félix Colón sabe la importancia de articular esfuerzos. Por eso conversa con ganaderos, emprendedores, instituciones y comunidades. Al preparar la duodécima edición, también ha llevado el mensaje de la feria a encuentros y medios de comunicación. Él manifiesta tener un norte claro: trabajar juntos para que todos tengan oportunidades.

Más potencialidades

La Feria del Chivo Liniero todavía tiene una amplia diversidad de potencialidades para explotar. Esta feria podría conectar con otras tradiciones de la región, como el casabe de Monción. Una ruta que reúna comida, campo e historias locales daría razones para visitar estos pueblos, pero también para aportar a su articulación. Lo importante sería cuidar que los beneficios lleguen a los pequeños negocios y que los resultados vayan más allá de solo tres días cada año.

Cuando le pregunté a Félix Colón por su visión de cara a diez años, me contó que sueña con una feria que, además de ser reconocida, opere como referente en todo el país, capaz de fortalecer los negocios de los productores y dinamizar la economía local. Él sabe muy bien que lograrlo exige un equipo directivo unido, planes claros y algo fundamental: que las nuevas generaciones hagan suyo el proyecto y lo mantengan vivo.

Concluyo este texto con una imagen del futuro: una muchacha o un muchacho de Hato del Medio Arriba descubriendo que no tiene que abandonar sus raíces para aprovechar oportunidades. La idea que nació entre estudiantes puede seguir creciendo en manos jóvenes. Porque el verdadero éxito de la Feria del Chivo Liniero será articularse hasta abrir caminos para toda una región. Para eso, esta feria tiene doble P: la de pasado y la de potencial.

 

Por Ramon Bierd

Ramón Bierd, periodista, locutor, productor de tv

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